
Eso significa una planificación importante, aumentar la infraestructura y, por supuesto, el volumen de producción.
El reto es conseguir alrededor de 40.000 plantones. Y el desafío mayor será el poder venderlas.
Para ello contaré con un gran apoyo. Dos amigos se unen a mi en este proyecto: Elsa y Javi.
Abordamos la tarea con la ilusión de conseguir este primer paso. Si lo logramos, continuaremos ampliando para que podamos llegar a vivir los tres de ello.